Visitar Florencia en Pascua 2016

Domingo de Pascua, explosión del carro

Seran muchos los turistas que visitarán Florencia en esta semana de Pascua, y como cada año esta ciudad se prepara con grandes festejos, entre los mas significativos y antiguos: “La explosión del carro”. Una tradición que nace en el lejano 1101, cuando Pazzino De’Pazzi regresando de las primeras cruzadas, traerá a su ciudad un par de piedras de la Santa Sepultura de la recién conquistada Gerusalen. La tradición cuenta que en el periodo de Pascua, los Caballeros Cruzados encendieran con esas piedras una antorcha, y recorrieran la ciudad distribuyendo entre  los fieles el Fuego Bendito…la tradición evolucionará siendo transportadas las brasas encendidas sobre un carro. A finales del 1300 dichas brasas serán sustituidas por fuegos artificiales, usanza muy difundida en las fiestas de la época.

La familia Pazzi  (una de las mas fuertes de Florencia,) era la depositaria del prestigio (y  de los gastos) de la preparación del carro, pero en el 1478, despues de la fallida conjura contra los Medici (la conjura dei Pazzi) perderán todo privilegio y prestigio y la Republica abolirá el ritual de la explosión del carro, conservandose solamente el ritual de la distribución del Fuego Sagrado. Los florentinos no agradeceran para nada la pérdida de esta fastuosa ceremonia,  y será  con la Republica del Savornarola, y el consecuente exilio de los Medici, que en el 1494 los Pazzi recuperarán sus antiguos privilegios, entre ellos  el del antiguo ritual de la “Explosión del carro”, carro que se construirá ya de manera que pueda durar en el tiempo ( y no destruyendose en cada explosión)…y que se conservará hasta nuestros días.

La actividad inicia el domingo de Pascua por la mañana con el viaje del Carro, entre el lugar donde se conserva el resto del año, Porta al Prato, y la Catedral, siendo arrastrado por 4 bueyes de raza chianina, (típica de la zona), animales que se desengancharán y alejarán antes de la explosión.

Alrededor de las 11.00 hs., ya en la Catedral, el fuego encendido (segun la tradición) con las antiguas piedras conservadas en la Iglesia de los Santos Apostoles, ( plaza del Limbo), será transportado por una paloma que volando desde el altar sobre las cabezas de los asistentes, acabara estrellandose contra el carro aparcado delante de la puerta dando inicio a una gran explosión  de 20 minutos ininterrumpidos de fuegos artificiales.

La explosión  será un “buen augurio” para la ciudad (solo en el 1966 no se encendió, y fue el año fatídico del desborde del Arno, que tantas heridas dejo en la ciudad).

Para seguir de cerca este magnifico evento, aconsejo  situarse primero dentro de la catedral,  lo mas cerca posible al corredor principal para ver pasar sobre nuestras cabezas,  la paloma encendida ( para mis amigos animalistas, artificial!), e inmediatamente salir por una de las puertas laterales para poder ver desaparecer bajo el humo la grandiosa fachada…