Pascua en Florencia, explota el carro!

Llega la Pascua y como cada año Florencia se prepara a ver explotar su carro! Una tradición que nace en el lejano 1101, cuando Pazzino De’Pazzi regresando de las primeras cruzadas, traerá a su ciudad un par de piedras de la Santa Sepultura de la recién conquistada Gerusalen. La tradición cuenta que en el periodo de pascua, los Caballeros Cruzados encendieran con esas piedras una antorcha, y recorrieran la ciudad distribuyendo entre  los fieles el Fuego Bendito…la tradición evolucionará siendo transportadas las brasas encendidas sobre un carro,  creyendose que a finales del 1300 dichas brasas serán sustituidas por fuegos artificiales, usanza muy difundida en las fiestas de la época.

La familia Pazzi  (una de las mas fuertes de Florencia) era la depositaria del prestigio (y  de los gastos) de la preparación del carro, pero en el 1478, despues de la fallida conjura contra los Medici (la conjura dei Pazzi) perderán todo privilegio y prestigio y la Republica abolirá el ritual de la explosión del carro, conservandose solamente el ritual de la distribución del Fuego Sagrado. Los florentinos no agradeceran para nada la pérdida de esta fastuosa ceremonia,  y será  con la Republica del Savornarola, y el consecuente exilio de los Medici, que en el 1494 los Pazzi recuperarán sus antiguos privilegios, entre ellos  el del antiguo ritual de la “Explosion del carro”, carro que se construirá ya de manera que pueda durar en el tiempo ( y no destruyendose en cada explosión)…y que se conservará hasta nuestros días.

La ceremonia inicia alrededor de las 10.00 hs. del domingo de Pascua,con el fuego encendido (segun la tradición) con las antiguas piedras en la Iglesia de los Santos Apostoles, situada en la plaza del Limbo, y que una vez en la Catedral, 11.00 hs. será transportada por una paloma que volando sobre las cabezas de los asistentes entre el altar y el carro aparcado fuera,en la plaza, se estrellará contra este
iniciandose una explosión  de 20 minutos ininterrumpidos de fuegos artificiales, explosión que será motivo de “buen augurio” para la ciudad (solo en el 1966 no se encendió, y fue el año fatídico del desborde del Arno, que tantas heridas dejo en la ciudad).

Aconsejo no perderse el viaje del Carro, entre el lugar donde se conserva el resto del año, Porta al Prato y la Catedral, arrastrado por un par de yuntas de bueyes de raza chianina, (típica de la zona), animales que se desengancharán y alejarán antes de la explosión. Aconsejo también ya en la Catedral, situarse primero  lo mas cercano posible al corredor principal para ver pasar de cerca la paloma encendida ( para mis amigos animalistas, artificial!) que irá a estrellarse contra el carro dando así inicio a los fuegos, e inmediatamente salir por una de las puertas laterales para poder ver desaparecer bajo el humo la grandiosa fachada…para luego verla reaparecer, magicamente, cuando todo vuelva a la normalidad.